T

T

miércoles, 9 de agosto de 2017

La historia de Sofía y sus dos maridos

Sofía enviudó a los veintidós años, cuando su marido murió en un accidente de campo. Llevaban siete años de casados, cuatro hijos y no tenían casa propia porque vivían en la chacra dónde ambos trabajaban. El patrón la despidió y tuvo que regresar a la casa de sus padres en la que además de los once hijos que tenían residían los abuelos y una hermana solterona. Desbordado por la situación su padre buscó una solución práctica al problema: un nuevo marido para Sofía. “No va a ser fácil encontrar a un hombre que te acepte con tus hijos” –le dijo el padre. “Pero yo no te puedo mantener. Somos demasiados y la casa es muy chica”.
Transcurrieron cinco meses hasta que el padre logró convencer a un hombre para que se casara con su hija. Sofía lloraba a su marido mientras trabajaba de la mañana a la noche lavando y planchando ropa para afuera mientras también ayudaba a su madre en los quehaceres domésticos. El nuevo marido resultó ser don Andrés, un flamante viudo de treinta y nueve años y nueve hijos, que buscaba urgente una mujer para criar a su prole.
El padre habló con Sofía. Le explicó que no tenía alternativa. O se casaba con don Andrés o se iba a la calle con sus hijos. Él no podía mantenerlos a todos. Además –agregó- no está bien a los ojos de Dios que una mujer esté sola y sus hijos no tengan un padre.
A los pocos días, Sofía se casó con don Andrés y se fue a vivir a su casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario